EL HOMBRE DEL DIA Charles Lindbergh
Charles Lindbergh "Spirit of Saint Louis"
Charles Lindbergh
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"El zorro solitario" y su sencilla hazaña
Charles Lindbergh, el hombre que cruzó sencilla y gallardamente las rutas del mar por caminos de cielo y nubes, acaba de viajar por Europa. Al terminar el viaje ha hecho unas declaraciones interesantes. Y tajantes y atrevidas. Como todas las suyas. "En Europa hay ahora menos democracia que nunca. Se está incubando una tercera guerra al terminar la segunda..." El eco de las palabras de Lindbergh se pierde en el estrépito jubiloso con que los laboristas ingleses celebran el éxito de la profecía de Bernard Shaw que hace días comentábamos desde nuestra sección. "Churchill perderá. Lo mismo que en 1918 Lloyd George después de haber ganado la guerra fué echado por la borda, Churchill que dará ahora al margen..." Pero a pesar de esto, a Lindbergh se le oye siempre. No en balde ha sido el aviador más popular de todos los tiempos. En América, y en todo el mundo. Su silueta desaliñada, de cajón de Europa, un poco infantil y un mucho de niño viejo, sonrió un día lo mismo en Nueva York que en París. El gran aviador ha visitado Europa. Y no ha podido sonreír. Ha visto cosas tristes de la guerra y cosas terribles de la postguerra, Dolores, heroísmo y crímenes. Gente sin hogar y sin pan, naciones donde la mitad de los hombres, descalzos y hambrientos, son mendigos con la mano extendida en el páramo abierto de un paisaje sin alma, sin luz y sin colores. Interesante es la visión. Sólo le faltó al viaje de Lindbergh una cosa: visitar España. Porque España también es Europa. En cierta ocasión el gran aviador dijo: "Todos los mares son buenos para las naves que navegan con un buen capitán." España es una nave. Y cruza, firme y segura, por el mar encrespado del mundo. Porque tiene un capitán maravilloso. Con corazón, con nervio y con genio... Un gran capitán elegido por Dios y ungido por la sangre sagrada y bendita de los héroes muertos...
ARTISTA DE CIRCO
Suecia ha dado dos nombres, en el siglo XX, al mundo de la fama. Greta Garbo y Charles Lindbergh. Porque Lindbergh es de origen sueco, aunque haya nacido un 4 de febrero de 1902 en Little Falls, en la orilla izquierda del Mississipí. Ya de niño se marca en él una afición. Y una vocación. Sus juegos son juegos con globos y con paracaídas, Los construye y los prueba. Maneja tuercas y tornillos, estudia mecánica. Y la práctica y la vive. Juega siempre solo. Sus compañeros lo llaman "el zorro solitario". No cuida su físico ni su porte. Anda a prueba con sus inventos, desaliñado, roto, con unos pantalones desvaídos y una chaqueta corta vieja. "No se puso nunca de niño una camisa blanca." También le gusta la bicicleta. Es osado y original. Con su bicicleta sube hasta las copas de los árboles, "Me daba la impresión de que corría por el cielo." Compra más tarde un automóvil. Ama el vértigo de la velocidad y el riesgo y el peligro. Se entrega a velocidades desenfrenadas. La gente le llama loco y le augura la muerte...
Como la gente le mira mal, él gusta de jugarle trastadas a la gente. Cada día se aísla más en sí mismo. No habla apenas. Sueña. Sueña intensamente. Tiene ansia de correr como el viento. De sentirse una nube ligera y pequeña perdida en la
(Continúa en tercera página.).
Foto: Lindbergh
EL HOMBRE DEL DIA
Charles Lindbergh
(Viene de primera página.)
inmensidad de un cielo muy frío y muy azul... Un cielo donde los aviones son estrellas y los pilotos ángeles…
Estudia en el aeródromo de Lincoln. Compra un viejo aparato. Se junta con el aviador Lyinch y recorre con él ferias y pueblos. Hace piruetas arriesgadísimas. Anda sobre las alas del avión, se lanza en paracaídas, se dejar caer parando el motor... Todo lo hace aquel muchacho alto y sonriente que siempre lleva los trajes pequeños. Ingresa en un circo famoso. El del capitán Vaughan. Destaca como aviador extraordinario. El capitán Caughan al verle por primera vez se asusta: "Si este es un piloto, yo soy un caballo". Pronto, entusiasmado, le anuncia en los carteles como el "rey de las acrobacias en el aire".
EL HÉROE Y SU FAMA
Un día dicen desde París que un hombre ha cruzado sencillamente, en un pequeño avión, el Atlántico. Es el "zorro solitario", Realiza sencillamente una de las hazañas más bellas de la historia del mundo. Su popularidad es la mayor de todas. La gente le aclama por las calles. Las mujeres francesas le besan y las inglesas le cubren de flores. Los periodistas te asedian. Pero Charles es un gran tímido. Apenas cuenta nada... Un día desaparece escena. Huye de la publicidad y se casa casi secretamente con Ana Morrov, hija del embajador de Estados Unidos en Méjico…
Tiene un hijo. El 2 de marzo de 1932 le raptan al niño. Unos gángsters. Le piden un fuerte rescate. El mundo se conmueve. Toda la Policía norteamericana y los más famosos detectives del mundo buscan al niño de Lindbergh. Desde la cárcel Al Capone pide la libertad y promete devolver al aviador su hijo. El "zorro solitario" paga el rescate. El 7 de abril se da la noticia del hallazgo del niño. Es una noticia falsa. Es el 13 de mayo cuando aparece. Pero muerto. A ocho kilómetros de la casa paterna, entre unas matas, con el cráneo fracturado... Charles Lindbergh y Ana Morrov se entregan al gran dolor de un gran amor perdido.
Se reconcentra más en sí. Escribe. Varios libros. Y su mujer le ayuda en esta tarea y es su mejor colaboradora. Al comenzar la guerra se muestra antibelicista. Se opone a la intervención. En 1941 dimite su cargo profesional de aviador en el Ejército americano. Se retiran sus libros de todas las bibliotecas de los Estados Unidos. Ofrece más tarde sus servicios a la aviación americana por creerlo un deber patriótico. No lo aceptan. Ingresa como ingeniero en una de las fábricas de Ford. Vuelve en 1942 a inscribirse como voluntario. Esta vez se aceptan sus servicios y es enviado como profesor a una escuela de vuelos.
Esa ha sido la vida de Charles Lindbergh. Amor y dolor. Aventuras. Una hermosa hazaña... Y muchos sueños. Lo mismo sobre la tierra que en los cielos, que en el mar. A caballo por las nubes "el zorro solitario" ha sabido cortar estrellas con una sonrisa durante mucho tiempo. Hasta que el niño secuestrado y muerto se llevó para siempre la sonrisa cuando subió hasta el cielo a devolverle al cielo sus estrellas...
U. VIGIL-ESCALERA
Hemeroteca Pueblo Diario del Trabajo Nacional de sábado 28 de Julio de 1945.
Portada y página 3.
https://prensahistorica.mcu.es/es/catalogo_imagenes/grupo.do?path=574380
Enlace a la Wikipedia
https://es.wikipedia.org/wiki/Charles_Lindbergh
Foto y Enlace a un articulo del National Geographic
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